Conectarse

Recuperar mi contraseña

Facebook

Información.

Año: 640
Mes:
Augusto
Época:
Primavera.

~General~
Paz General. La última crisis, causada por Servant el Demonio, fué resuelta gracias al valor de esos ebrios en los que nadie creyó cuando partieron de Amakna.

~Astrub~
El acceso vuelve a estar disponible para la ciudad, y a toda persona que entre se le regala una buena cerveza, cortesía del buen Tek.
Estado actual: Reconstrucción calmada de los daños recibidos en la ciudad. Los habitantes canturrean alegremente y se ponen al día con los sucesos.

~Amakna~
Paz general.
Estado Actual: Los tiempos de cosecha se acercan por los pastizales, y a buena hora, pues las personas ansían comer un tazón de avena sin temer que un Demonio lunático les robe el Alma.

~Bonta~
Paz general. Las obras han acabado y Bonta vuelve a estar totalmente operativa.
Estado Actual: Los ciudadanos ya caminan calmadamente sus calles, y el comercio se reanuda con gran fuerza. La temporada de Jalabol comienza y los equipos se preparan para los torneos.

~Brakmar~
Reparaciones, todo habitante con brazos y piernas ilesas debe colaborar con la reconstrucción de Brakmar. Quién se niegue recibe un latigazo y un envío a los calabozos, que han quedado intactos.
Estado Actual: Las personas regresan a la ciudad tras haber sido evacuadas. Muchos admiran la hermosa decoración que el Demonio dejó en el centro. Se oye gritar al líder de las tropas Brakmarianos todos los días, sin alegría alguna.

Mejores posteadores


    [Solitario] Desde Escombros y Cenizas

    Comparte
    avatar
    Rolex
    Xelor - Rango 6 - "Mago Arcano"
    Xelor - Rango 6 -

    Mensajes : 132
    Fecha de inscripción : 03/12/2010
    Edad : 23
    Localización : En la Taberna, tocando guitarra.

    Ficha
    Raza: Xelor
    Primera habilidad: Generacion Arcana
    Segunda habilidad: Blink

    [Solitario] Desde Escombros y Cenizas

    Mensaje por Rolex el Sáb 15 Feb 2014, 3:04 pm

    Estaba amaneciendo, y la iluminación Brakmariana se veía un poco menos macabra que de costumbre, cosa que solo dura un par de horas. Los pocos milicianos que quedaban estaban tirados en el piso aburridos y cansados, habían construido un par de grúas y montacargas, varios de los que se rompieron por usar madera de fresno demasiado endeble como para soportar el peso de un jalatin.


    El xelor llego montado en Scar y vio unos intentos fallidos de reconstruir la milicia con bloques semi-destruidos que no soportaron el peso de los demás bloques sobre ellos, a consecuencia, la milicia (o lo que quedaba de ella) no era mas que unas mesas llenas de papeles rodeadas por un muro de poco mas de medio metro de alto, con mas entradas que las escamas de un Crocodail adulto.


    Rolex: Ehh! -Exclamo- Hay que reconstruir esto antes de que Mustam llegue y los decapite a todos, a trabajar!


    Los milicianos suspiraron y tras varios quejidos se dieron cuenta de que las palabras del xelor, por mas incomodas, tenian mucho sentido, nadie en Brakmar era lo suficientemente estupido como para hacer molestar a Mustam, a menos no intencionalmente.


    Rolex: Bien, limpiemos el área, todos los escombros a la plaza! Refuercen las grúas y traigan a los artesanos, necesitaremos vidrio, puertas, mesas, sillas, horcas, armas y libros para rehacer la milicia y la torre, luego nos enfocaremos en arreglar los demás daños.


    Los soldados empezaron a moverse con fastidio, pero luego de unos minutos empezaron a agarrar el paso, sus pesadas y molestas armaduras se quedaban a un lado, pero sus enormes hachas nunca dejaban sus espaldas. Rolex empezó a cavar varios agujeros rectangulares en la tierra, templando muy bien los lados, estos agujeros servirían para rellenar con escombros, estos serian luego cocidos para crear ladrillos de piedra de diversos tamaños.

    Rolex paso los primeros 5 días moliendo escombros en la plaza y depositandolos en un pozo enorme, luego de ordenar a varios soldados que depositaran agua de la costa en otro pozo. Los artesanos acostumbrados al trabajo infrahumano y a un buen desempeño general exigido por la milicia, no tardaron en crear montones de ladrillos de piedra de tamaños que variaban desde una botella hasta una persona.

    Luego de un par de semanas ya los muros de la milicia estaban levantados, con habitaciones, techo, piso, y columnas falsas para que Mustam destruyera en sus muy comunes ataques de rabia.

    La milicia no se había visto en tan buena forma desde que fue construida por primera vez, bajo la exigencia de Rolex y tras ofrecer galones y galones de alcohol y muchas palizas, el piso estaba decorado, las paredes grabadas con diseños Brakmarianos y escritos de Rushu a lo largo de las paredes. Los artesanos diseñaron grandes vidrieras a lo largo de las paredes con imágenes alusivas a las batallas por orden cronológico.


    Se sustituyeron las escaleras de mano por escaleras de piedra y las mesas echas por los artesanos no eran tan rusticas, aunque tuvieron que hacerse casi todas de ébano duro reforzado para aguantar los golpes de los toscos y estúpidos soldados Brakmarianos. La prisión superior ahora tenia barrotes el doble de gruesos, los muros se reforzaron por todos los lados posibles, sin ventanas ni drenajes dentro de la celda, se construyo una nueva cámara de torturas con un puñado nuevo de cuchillos, trepanadoras, látigos y aparatos de tortura de la mas altísima tecnología y calidad, todo un orgullo brakmariano.

    Rolex: *suspiro* falta la torre de ordenes, algunos edificios comerciales y dejarle los materiales a la gente para que reconstruya sus casas. No me extraña que la gente prefiera matarse antes que hacer esto. 

    Scar: Arf! Woof Woof Arf!

    Rolex: Si si, no empieces a sermonearme.


    El xelor se echó al piso, Scar en su forma de lobo presto estaba descansando así que Rolex se recostó de el mientras miraba el cielo nocturno de Brakmar, lleno de estrellas distorsionadas por el aire caliente que emanaba de los pozos de lava y pensaba, por un segundo, que era tenia una majestuosidad que los ciudadanos de Bonta nunca podrán apreciar.

    Estaba amaneciendo, la fuerte y helada brisa nocturna es remplazada por un sol abrazador que junto con el calor de la lava crea un infierno cerca de los muros de la ciudad, esto pasa por la cabeza de Rolex, quien piensa "eso explica porque siempre atacan de noche"

    Rolex se levanta de una cama maltrecha hecha de las sobras podridas del mercadillo de los campesinos y cubierta por tela pútrida. Los escombros han sido barridos y la milicia esta de pie, mas imponente que nunca, pero de nada sirve pues el lugar en donde debería estar el símbolo mas icónico de Brakmar solo hay un enorme agujero de unos 50 metros de diámetro y 8 de profundidad.

    Los obreros brakmarianos no perdieron tiempo, dirigidos por un anciano constructor de aspecto demacrado pero implacable, las bases estaban sentadas, esta vez reforzadas y mimbradas como para evitar que otro demonio brutal y sediento de sangre arrancara el edificio de las ordenes una segunda vez. Las posibilidades son estúpidas, pero realmente no puedes culparlos, ademas, unas buenas bases nunca están de mas.

    En una semana, tras días y días de alzar ladrillos de un par de toneladas gracias a la fuerza bruta de los brakmarianos halando de una cuerda, los muros estaban alzados, la torre era del mismo tamaño pero esta vez mas amplia y con muros mas gruesos. Los brakmarianos solían ceder en ciertos momentos, pero el anciano les hacia pensar que ese bloque aplastaría a un bontariano, cosa que llenaba a los soldados de un frenesí sangriento, lo que sin duda recorto un par de semanas de tiempo.


    Pasaron otras dos semanas mientras los artesanos creaban todo lo necesario para la torre. Miles y miles de libros fueron reescritos, libreras, mesas, lamparas, vidrieras, sillas, candelabros, escaleras, pasajes, botones, cuchillos, dagas, grabados, cornizas, balcones, salas de reunión y lugares de culto llenaban el lugar. Apenas terminaron de poner las vidrieras, una con la imagen de Djaul, otra con la imagen de Brumario y la última con la imagen de Hyrkul, cada uno en los respectivos salones de sus ordenes, todo cubierto por una gran, enorme e iluminada vidriera con la imagen de Rushu.

    Al final, solo quedaba clavar la puerta principal en su lugar, por la falta de herramientas, Rolex fue el encargado de clavar las bisagras en su sitio. Tras varios martillazos solo quedaba la bisagra superior de la puerta derecha, todo eran murmullos mientras sonaba el ruido metálico de la bisagra chocando con el martillo de Rolex, hasta que en el ultimo martillazo, todos se quedaron en silencio.

    La torre era majestuosa, imponente y brutal, pero no era por esto por lo cual todos estaban en silencio, Rolex se volteo para ver a todos los obreros haciendo un camino. De los callejones empezaron a surgir encapuchados, generales, guerreros y miembros del alto mando Brakmariano que entraron a la torre sin mas quedándose en la sala principal. Los escribas subieron rápidamente a empezar con su burocracia mientras que abajo se quedaban los miembros del mando Brakmariano, dieron un paso al frente los jefes de cada orden y del fondo salio nada mas y nada menos que
    Emma Sacre, la cual se puso frente a la puerta con los jefes detrás.


    Emma Sacre: Bien! Pense que nunca terminarian! Aunque debo admitir desgraciados, que la torre jamas habia estado en mejor estado, quiza deberiamos demolerla mas seguido!

    Los obreros soltaron una ligera carcajada mezclada con el fastidio de pensar que alguna vez si se derrumbara, tendrian que volver a reconstruirla.

    Emma Sacre: Por este tipo de cosas es que somos brakmarianos, implacables y brutales, buen trabajo malditas escorias.

    Todos tuvieron una pequeña sonrisa en la cara por una centésima de segundo, en especial Rolex, pero en el fondo sabían que no duraría, aun había mucho por hacer.

    Emma Sacre: Bien desgraciados! Que miran!? A trabajar!!! Hay que reconstruir las casas y dejar todo listo para cuando llegue el comandante Mustam! MUEVANSE!

    Todos los obreros se conglomeraron y se dividieron por distritos, solo se reparaban los sitios públicos como los mercadillos, talleres, plazas y calles, pero los materiales estaban disponibles para que la gente arreglara sus viviendas, o lo que quedaba de las viviendas de sus vecinos difuntos para tomarlas, cuyos cadáveres aun seguían enterrado bajo los escombros.


    Pasaron 4 días y la ciudad estaba reparada por completo, la gente estaba exhausta y tan agotada que incluso los indices de criminalidad disminuyeron, las tabernas estaban a reventar y todos esperaban que Mustam se quedara de campaña por lo menos un mes, pero aparte de esto la vida de Brakmar volvió a la normalidad tan solo un mes después de la batalla con Servant.


    Un día, después de ver en la arena como un niño destripaba un escrobuto con sus dientes mientras que le clavaba su propio aguijon en la cabeza, saliendo con cerveza en mano le dijo a Scar.

    Rolex: Bueno, creo que ya hemos descansado lo suficiente, ya me estoy empezando a aburrir de nuevo, tu no?

    Scar emitió un gemido leve.

    Rolex: Me lo imagine, vayámonos de aquí si? Quizá encontremos algún bar donde puedas comerte una buena pierna de jalado.

    Scar aúlla varias veces y con la lengua afuera cambia a su forma de quimera, Rolex se monta y tras una palmada en las costillas, Scar toma impulso y sale volando al norte.

      Fecha y hora actual: Mar 17 Oct 2017, 3:04 am