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Información.

Año: 640
Mes:
Augusto
Época:
Primavera.

~General~
Paz General. La última crisis, causada por Servant el Demonio, fué resuelta gracias al valor de esos ebrios en los que nadie creyó cuando partieron de Amakna.

~Astrub~
El acceso vuelve a estar disponible para la ciudad, y a toda persona que entre se le regala una buena cerveza, cortesía del buen Tek.
Estado actual: Reconstrucción calmada de los daños recibidos en la ciudad. Los habitantes canturrean alegremente y se ponen al día con los sucesos.

~Amakna~
Paz general.
Estado Actual: Los tiempos de cosecha se acercan por los pastizales, y a buena hora, pues las personas ansían comer un tazón de avena sin temer que un Demonio lunático les robe el Alma.

~Bonta~
Paz general. Las obras han acabado y Bonta vuelve a estar totalmente operativa.
Estado Actual: Los ciudadanos ya caminan calmadamente sus calles, y el comercio se reanuda con gran fuerza. La temporada de Jalabol comienza y los equipos se preparan para los torneos.

~Brakmar~
Reparaciones, todo habitante con brazos y piernas ilesas debe colaborar con la reconstrucción de Brakmar. Quién se niegue recibe un latigazo y un envío a los calabozos, que han quedado intactos.
Estado Actual: Las personas regresan a la ciudad tras haber sido evacuadas. Muchos admiran la hermosa decoración que el Demonio dejó en el centro. Se oye gritar al líder de las tropas Brakmarianos todos los días, sin alegría alguna.

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    [RP]Dante...

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    Colt
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    [RP]Dante...

    Mensaje por Colt el Mar 20 Nov 2012, 1:33 am

    He de contar un poco de mi...

    Mi vida se remonta a los años del 617, del tercer día del cuarto mes...
    Mi cuna yacía en una casa pequeña, ubicada en los muelles de la ciudad portuaria de Sufokia... Recuerdo que mi padre contaba historias de unos extraños lugareños, que tiempo atrás -además de vivir ahí- edificaron todas las construcciones, ésto se transmitió de generaciones atrás hasta llegar a oídos de su servidor, y hasta la fecha no he sabido mucho de ésta población perdida, más los mares siempre traen cosas nuevas a las costas...

    En fin, ya me desvíe un poco, a mi vida nuevamente. Mi madre era pescadera y joyera. Mi padre era un pescador y comerciante marítimo, aunque bueno yo siempre desconfié un poco sobre el y como no, años después me enteraría que el también era un pirata.

    Crecí junto al mar, a los nueve años siempre gusté de recostarme bajo una palmera y sentir la brisa marina, esperando el día que mi padre regresara de sus largos viajes de días, semanas o meses...

    A mis once años pasó algo muy significativo...
    Salí a la playa del golfo, el cielo se estaba nublando un poco... No di importancia y dormí un tiempo sobre la arena, más algo estaba por despertarme, una lluvia acompañada de fuertes vientos. Acto seguido de despertar, observé como desde mar adentro un gran vórtice de aires violentos y agua se aproximaba rápidamente, no pensé más, de un salto me puse de pie y corrí hacia la ciudad, en mas de una ocasión tropecé entre la arena, unos mejillones me embistieron intentando buscar pleito, nada importaba, sólo llegar a casa...
    Desesperadamente corría, aun quedaba mucho camino y el viento se intensificaba, la arena golpeaba mi rostro con tanta fuerza que se sentía como si trituraran granito hasta una mínima porción y me lo lanzara un crujidor por todo el cuerpo.
    Al llegar a la entrada sufokiana muchos de los que habitaron ahí corrían desesperadamente a buscar refugios, niños pequeños eran empujados por personas desesperadas, el miedo en los ojos de aquel niñito.... Era más grande que el de cualquier ser humano en peligro... Fue tan trágico... Aplastado hasta...

    Un momento de silencio acompañó al hombre el cual se había escuchado su voz quebrarse en aquella ultima parte contada...

    Bien.. Disculpen eso... Sólo que el recuerdo de su muerte... Mejor continúo... Pude escapar de la muchedumbre, los vientos ya habían arrastrado al mar a personas mayores y a algunos niños... Justo cuando estaba por llegar a mi hogar, la voz de mi madre apenas si se logró escuchar -por aquellos vientos tan fuertes- tras de mi, al girar vi como un gran alivio brilló en su mirar, estaba a una distancia de 60 pasos -yo mismo los conté después de ésto- Se detuvo para asegurarse que fuera yo, y con una sonrisa en su rostro quiso acercarse a mi, un paso dio... sólo un paso fue suficiente... Un paso logró dar, las fuertes ráfagas de viento cargaban consigo objetos pesados, y un trozo de madera, una viga rota de madera le golpeó con fuerza la cabeza... La parte trasera del cráneo se deshizo totalmente, me quedé en shock por unos momentos, el miedo me cubrió y salí corriendo hacia mi madre, la tomé en mis brazos, y abrazándola con fuerza la arrastré hacia la casa, no se como tuve la fuerza para llevar a un adulto, más no la dejaría ahí.
    La recosté en su cama, encendí la chimenea, me senté en la mesa en un lugar donde podía ver la cama y a ella... La sangre que manchó mis manos goteó sobre un trozo de papel...

    "Si llegas y no me ves, por favor hijo, no salgas, que me tienes preocupada, regresaré a ala casa esperando que estés aquí. Con amor: Mamá"

    Todo esto, fue mi culpa...
    Mi padre no estaba en casa, el estaba en uno de sus viajes de comercio, y recibió una carta marítima -la cual fue enviada por un comerciante después de terminar la tormenta- informando la muerte de su mujer. Al instante fue en camino a la ciudad llegando una semana después...
    Su llegada fue directamente a su casa, en busca de su hijo, de mi... Su rostro seguro se llenó de terror y repulsión a ver lo que sucedía: Encontrar a su hijo único, sucio, sentado a una mesa, viendo hacia la cama ensangrentada, donde se encontraba el cuerpo descompuesto de la mujer que alguna vez fue su madre. Se acercó y tomándome en brazos me sacó al instante, no soportaba el fétido olor, el mirándome con tristeza me preguntó que estaba sucediendo, y solo le respondí: Yo la maté...

    Supongo que mi padre tubo compasión, me llevó al mar junto a él y su pequeña tripulación, durante cuatro años no pisamos tierra, todo lo obteníamos en el mar, peces para alimentarnos, verduras y frutos de barcos comerciantes, y otros objetos (entre ellos agua dulce) obtenidos de la misma forma que la fruta...

    Recuerdo que a los 16 regresamos a Sufokia, la culpa me inundó nuevamente al llegar ahí, más era menor a la de años atrás...
    La casa fue limpiada, supongo que mi padre encargó eso antes de arribar en barco... Pasamos dos semanas en casa. Tubo que marcharse nuevamente, más el marcharía solo y me dijo: Ya tienes edad de quedarte en casa solo, cuídala de los ladrones, un amigo te enseñará lo necesario para defenderte, un Sacrógrito con una capucha gris te visitará en unos días y espero aprendas lo necesario, se hospitalario y dale asilo si lo necesita.

    Y así fue, el se marchó y como el mismo dijo un Sacrógrito llegó a mi puerta, su nombre: Puricca. Éste extraño Sacrógrito era diestro en el combate cuerpo a cuerpo, y al mismo tiempo muy excéntrico y raro...
    Me enseñó a dominar el Bastón, y a combatir a mano limpia. Me encomendó a los doce, y fui enseñado un poco sobre estas deidades y el como todo fue creado, me habló de dos energías: El Wakfu y el Stasis, Vida y Muerte, Luz y oscuridad...
    Puricca estuvo hospedado en mi casa por un año, junto a su Miaumiau Loki, un año de entrenamiento muy arduo y extraño, Ve y camina a orillas del mar durante la puesta de sol... ¿Qué tipo de entrenamiento era ése? Siempre dudé sobre su estabilidad mental... Pero eso si, es un gran maestro de el arte de la lucha.

    Pasado el año, Puricca se marchó junto a su felino acompañante; ése año una carta en una botella llegó a mi, mi padre regresaría para el invierno y tenía que decirme algo.
    Durante los meses de espera noté algo muy curioso, a los dominios de los escarahojas, un grupo extraño de tres mariposas negras con diseños en rojo oscuro me siguieron, creí que era sólo mi imaginación, más éstas tres revolotearon cerca de mi hasta la llegada a mi casa. Pasaron los días y ésas mariposas seguían esperándome afuera, me dio curiosidad y las adentré a la casa, donde al instante se posaron sobre el lugar donde antes estaba la cama que sostuvo el cuerpo de mi madre...

    Sin más, tal vez me volví loco, más comencé a hablar con los insectos, como si me entendieran, en ocasiones creí ver que respondían con sus movimientos al aire, más no supe en ese momento si alucinaba o no...

    El día que mi padre llegó me dijo la verdad, él ya no podría seguir al pendiente de mi. Me develó su secreto, el vivía de la piratería, el ser comerciante y pescador sólo era una pantalla, y que al ya no tener a una mujer que la atara a algún puerto el deseaba ya marcharse y vivir su vida, ésto me dolió, más fue guardado en mi corazón, después de explicarme me dijo: "Busca una vida, hijo, y cuando la encuentres no te detengas, sólo síguela". Creo que esperó algún golpe de ira, o un llanto desconsolado más no, no le daría eso. Me miró como si fuese la última vez, me pidió que lo siguiera a donde su barco estaba anclado. Subió a bordo mientras le esperaba en los muelles, y al regresar traía consigo un bastó rojo, tomó mi mano y la empuñó alrededor del bastón para después decirme: "Ésto te servirá, se que Puricca te enseñó sobre el bastón, y no hay mas resistente que el Bastón del engaño, sólo viendo dentro de él encontrarás su verdadero potencial...". Fue lo que dijo antes de volver a su navío, sus acompañantes alzaron las anclas, las velas se extendieron en su máximo esplendor, y comenzó a alejarse del muelle, un último grito de él escuché: "Te amo, pero también amo ésta vida en el mar... La casa está ahora a tu nombre, recoge el título en el banco!"

    Y éso fue lo que me sucedió en los primeros dieciséis años de mi vida... Algo triste, más ésto solo fue el comienzo de lo que soy ahora. Sabrán después el resto, más por el momento me retiro...

    Así, Dante se fue caminando, con el bastón rojo en su mano derecha, golpeteando el suelo...

    Colt
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    Dante, Parte Dos

    Mensaje por Colt el Miér 21 Nov 2012, 3:17 pm

    El siguió su camino hacia un árbol, se sentó y con los ojos cerrados alzó el rostro sintiendo la brisa acariciarle. A lo lejos le vez con su bastó rojo ya descansando a un costado de el, no quisiste quedarte con la duda de que ha pasado con el, ¿Qué fue de el resto de su vida?, así que decides acercarte...

    Veo que has decidido escuchar un poco más sobre mi...
    Pues bien, así como dijo mi padre, estaban las escrituras de la casa a mi nombre almacenadas en la cuenta de mi madre, la cual pasó a ser mía tras su muerte... Existía también una cantidad de kamas, no para ser el mas rico de la zona, claro, más si algo suficiente para subsistir en lo que me adaptaba, entre el almacén se encontraba un retazo de tela oscura, unas agujas e hilo, al parecer mi madre se iniciaría también en la costura, más no pudo llegar a hacerlo...

    Tomé el bastón del engaño y marché fuera de la ciudad en busca del gran cazador Musa, fueron días de viaje a un ritmo muy lento... La llanura de los escarahojas estaba repleta, pues estaban en su época de apareamiento, no era opcion pasar por ese lugar, así que opté por seguir el camino norte, saliendo por el territorio de los bandidos, cruzando por el bosque cercano hasta llegar al linde de aquel oscuro bosque... En el camino un jabalí fue tras de mi, más mi entrenamiento me ayudó a salir sin heridas graves, esquivando el ensartamiento, dándole un golpe con el bastón sobre patas, éste embistiendo con fuerza y tras ser alejado pocos metros me lancé sobre él, dando un fuerte golpe en la cabeza dejándole noqueado, dándome la oportunidad de seguir en busca de la casa de Musa... Seguí caminando, hasta dar con la casa, ahí esperé la llegada del hombre, quien al parecer se encontraba en su labor diaria, tomé asiento en el suelo, junto a la puerta de su casa...
    Caída la tarde llegó, su mirada serie se posó sobre mi, y al instante me puse de pie, recuerdo bien que le dije... Fueron éstas mis palabras: "Quiero aprender a ser un cazador, quiero aprender todos los secretos que dan vida a éste arte tan bello". Musa sonrió y me dijo: "Has sido tu quien noqueó al jabalí hace horas, ¿no es así? Pues puede y tengas potencial de ser un cazador, pequeño, sólo que debes saber esto: El cazador asecha a su presa, decide si es la adecuada, la persigue hasta acorralarla y se enfrenta a ella en un duelo a muerte, debes asesinar a tu presa, pues los restos son el premio del cazador, sus pieles, su carne, sus huesos, ésto son trofeos".

    Musa me había aceptado, era su aprendiz de cazador, aprendí lo necesario rápidamente, aunque falle incontables veces hasta lograr dominar cada postura, cada método de asecho; Más en menos de un año logré aprender lo necesario, vivir meses en el bosque abre un poco tus sentidos a cualquier cosa, tanto para casar como para evitar ser cazado... Un gran logro para un chico del mar, como he sido yo.

    Una vez dominada la caza me marché hacia mi hogar, diciendo adiós a un maestro que me dejó una nueva forma de vida, y una forma de ganármela haciendo lo que me gusta. El camino fue menos largo, pues ésta vez opté por tomar el zaap cercano...

    Al llegar a Sufokia, muchos me saludaron, felices de verme nuevamente, la Señora Chonita -la vendedora de comida recién hecha en algunos lugares-, el Señor Jhuan y su hijo Jhuanititoh -ambos pescadores-, incluso estaba por ahí el viejo cascarrabias Candoh: gruñendole a todos.
    Caminé lentamente sintiendo ésa brisa que tanto amo, aquella brisa marina de Sufokia. Al momento de llegar a mi casa una tremenda sorpresa me llevé, una mujer, desnuda, se encontraba cocinando en mi casa. Mi reacción primera fue cerrar la puerta, me recargué sobre ella, esperé a que se me bajara el calor corporal; seguido miré a los lados, y a la casa para ver si no me equivoqué de casa, más no, todo apuntaba que ésa era mi casa y la pregunta es: ¿Quién demonios es esa chica?. Nuevamente entré, más intenté desviar mi mirada de la mujer, y al instante le pedí que se identificara. Ella me se acercó, mi temperatura aumentó drásticamente, ella me miró fijamente y preguntó si me encontraba bien. "Ponte algo de ropa" Sólo pude decir con un fuerte calor en mi rostro. Se rio, caminó hacia un baúl y tomando una sábana blanca se la enredó en el cuerpo.

    Su nombre era Diana "La Muñequera"-o eso quería que creyera- y era una Sadida. Y que estando por sufokia encontró mi casa abandonada, así que se adentró para estar ahí un tiempo en lo que resolvía unos asuntos en la región. Me pidió poder quedarse en la casa unos meses más, y que lo pagaría de alguna forma. No pude decir no, así que quedó en casa, muy simpática siempre platicaba conmigo, preguntaba cosas de mi y le conté un poco de mi vida...

    Al mes de estar viviendo juntos, esas extrañas mariposas negras volvieron a mi casa, Diana las observó y me preguntó si las había visto antes, y le confirmé el hecho. Me dijo que éstos insectos no son comunes, cargaban en sí una gran energía espiritual, y lo que buscaban era potenciar mi propio ser humano. Esto me sorprendió, pues no logré creer del todo lo que ésta mujer me decía. Ella me explicó que no era una sadida común y corriente, pues era una poderosa bruja que buscaba un orden entre el mundo de los dioses, de los espíritus y el de los mortales, y sí deseaba podía darme ése aumento de habilidades, más existía un precio que buscaban los espíritus...

    En el fondo me estremecí un poco, más mi razón no logró permitir creer del todo. Fue cuando una voz en mi interior me dijo: "Que más da, si esto es verdad podrás ser mejor, si es falso ¿que perderás?" y al instante le dije que quería ése poder. Y así, comenzó ése ritual extraño, ésa misma noche, en la oscuridad total la Sadida me recostó en el suelo, al centro de un círculo hecho con sal, y ciertos escritos extraños, alrededor del circulo se encontraban siete velas dispersas, y las tres mariposas volaban sobre mi, sentí miedo por un instante, y a mi mente regresaron las imágenes de la muerte de mi madre.
    Diana comenzó a recitar unas palabras extrañas mientras danzaba a
    un ritmo inaudible, al terminar de danzar, alzó su mano, teniendo los dedos pulgar, indice y corazón al aire, las tres mariposas se posaron en ellos, caminó por la orilla del circulo hasta terminar sobre mi cabeza, y colocó sus dedos -con las mariposas en ellos- sobre mi de esta forma: El dedo índice sobre mi ojo izquierdo, el corazón sobre el derecho y el pulgar en un punto central de la frente, las mariposas comenzaron a adentrarse por mi cuerpo, siendo absorbidas por los puntos, al tiempo que perdía la visibilidad de mis ojos y sentía algo diferente en mi propio ser, como si algo en mi se despertara o se abriera, más el cansancio me inundó por completo haciendo perder la conciencia antes de apreciar en el acto lo que sucedió.

    Pasada la mañana la sadida me despertó, más no pude verla, ni a ella ni a nada, sentí una desesperación total, pues mi visión se había perdido por completo. Ella me dijo: Calma, ése era el precio que los espíritus querían. ¿Cómo que el precio?, ¿ahora qué haré? Le pregunté con miedo, a lo que respondió Debes concentrarte, que te han dado un don, éste regalo te permitirá percibir mejor con tus sentidos, y si lo desarrollas mejor no necesitarás para nada los ojos... Bien, es hora de irme, mi trabajo terminó aquí, tu bastó está ahí... Oh disculpa, se me olvidó que no puedes ver jeje, ya enserio el bastón está bajo la cama donde estás recostado, te servirá para aprender a andar, y por cierto, lo examiné y bueno... Sólo viendo dentro de él encontrarás su verdadero potencial...

    Tuve que desarrollarme, aprender a vivir como un ciego, fueron dos años para lograr mi independencia total, una vecina de la ciudad se ofreció a ayudarme, pues su abuelo fallecido perdió la visión hace mucho por la edad, ella sabía como cuidar de éstos discapacitados y ella me acompañó hasta que logré independizarme al lograr ya los 18 años... Muy extraño fue todo lo ocurrido, más ya no importa mucho; mi vida después de perder la vista ha sido muy buena, lo que no logré entender en el acto fueron las palabras de mi padre y de Diana:
    "sólo viendo dentro de él encontrarás su verdadero potencial..." tiempo después logré comprenderlo...

    Si me disculpa, debo irme, ya me siento cansado, y supongo que por el cambio de temperatura, la noche está cayendo...

    Al instante abrió los ojos mientras sonreía, sus ojos estaban casi torneados de color blanco, tenía la pupila muy pequeña en un color negro oscuro, sin brillo, y pequeños detalles en color rojo oscuro, parecido al descrito en las mariposas...

    Él se marchó hacia su hogar, tranquilamente mientras daba golpes al suelo con su bastón, para evitar tropezar o caer con cualquier objeto en su camino....


    Última edición por Dante el Miér 15 Mayo 2013, 7:06 pm, editado 3 veces

    Colt
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    Re: [RP]Dante...

    Mensaje por Colt el Miér 21 Nov 2012, 3:20 pm

    Tras adentrarse por el pueblo pesquero de Sufokia, la brisa te recibe, y el sol en alto parece darte la bienvenida, conforme avanzas logras llegar a un pequeño cúmulo de casas, y justo al lado de ellas un árbol. Justo bajó él, encuetras a Dante reposando, te acercas y el te percibe...

    Te interesa saber de la gente, ¿Cierto? Pues si gustas seguiré narrándote sobre lo sucedido después...

    Ya había pasado algo de tiempo, la primavera del año del 638 algo muy peculiar había sucedido, fui timado por un extraño hombre, me encontraba en el Pueblo Amakneano, comerciando la pesca del día y abasteciendo algunos suministros, recuerdo bien, el lugar estaba algo activo, y estaba cerca de una panadería, pues estaban sacando a enfriar los bollos de mantequilla que inundaban de deliciosos aromas, así, entre el barullo de las personas, una voz se denotó diciendo: Usted, sí, el ciego del bastón rojo. Era lógico que buscaba algo, seguí caminando ignorando, más para mi sorpresa el hombre siguió mi paso e insistió: Tengo algo perfecto para usted, verá, soy un comerciante nómada, y he venido desde las tierras estériles de brakmar, y conmigo traigo algo muy interesante, un arma, poderosa, incontrolable, llena de magia y mistisismo... Un verdadero Atormentador... No dudé en preguntar con indiferencia para que me sería útil tal artefacto, más aquella respuesta me dio esperanza: Podrás obtener la fuerza y total complexión que alguno de ésos caballeros atormentadores, inclusive sus ojos y visión... Éra lógico que era imposible, pero.. ¿Y si era cierto? pues así me dispuse a pagar por tal arma, mi deseo de poder ver de nuevo entregó aquellas kamas que recién había ganado hoy, más unas que cargaba conmigo... Apenas me entregó el arma me dijo el hombre que debía ser bañada con la luz de la luna ésa misma noche para así desencadenar su poder.

    Ésa noche, fue eterna la espera para ésa noche, cuando uno es ciego logra percibir el día de una forma diferente, el día es menos fresco que la noche, y así se percata uno cuando ha caído el sol. Bien, ya ésa noche, recuerdo que coloqué el artefacto desconocido sobre la mesa, y esperando el momento adecuado pasaron tantos recuerdos de las costas y el mar... Era la hora, tomé ése objeto y lo llevé afuera, quedé minutos escuchando el cantar de los insectos, hasta que Sonya, la vecina salió a ver que no estuviese perdido, más le dije que necesitaba aire fresco, y no pude evitar preguntar si ésa noche la luna brillaba, ella suspiró con alivio, y afirmó que la luna se encontraba en su máximo esplendor. Prosiguió a marcharse, y minutos después alcé el artefacto sobre mi cabeza, la alzaba una y otra vez y nada sucedía, el odio inundaba mi corazón, cada vez más y más, fui engañado por un extraño hombre. En ése momento, prometí que ése extraño mercader me las pagaría.
    Fue muy doloroso, pero a fin de cuentas, yo me dí ilusiones falsas, pese a saber que era imposible algo como éso.

    Así fue la primavera de ése año, más otros acontecimientos ocurrirían, un día caluroso de verano, un hombre extraño llegó desde el mar, muchas mujeres me dijeron que le vieron llegar caminando desde dentro del agua hacia las playas, muchos creyeron que era una criatura cíclope, se hizo un gran revuelto y huyeron, aquél ser se adentró lentamente a la ciudad, donde por fin se mostró, se quitó lo que parecía un enorme casco cobrizo, y se vio por fin un ser común, dos ojos, cabello platinado, sonrisa blanca, y sí, tenía nariz y orejas como todos, usaba unos anteojos anaranjados y grandes sobre su frente, así me describieron al hombre que llegó buscando un hogar y pagó al banco -con perlas y oro- por alguna de las casas abandonadas y prontamente se adaptó a la ciudad, era conocido como Galius, en muchas ocasiones me visitó en busca de algunos calamares y camarones, su dieta era estricta en lo que se pesca, siempre sonriente, y medio extravagante en su forma de expresarse. Las mismas mujeres me contaban cómo era que su casa estaba repleta de pequeños artilugios de todo tipo, tan impresionantes que hasta el herrero de la ciudad se sentía celoso.
    Una tarde, mientras limpiaba algunos peces para la cena, llamaron a la puerta, Galius pasó a visitarme, tenía algo importante que decirme sobre el bastón que usaba. Llevo observándolo desde que te conocí,ése bastón está hecho de un material poco común y quería poder analizarlo con mucho cuidado. Sus palabras fueron muy directas, más aquél hombre había ganado mi confianza, y accedí, al parecer él portaba un bastó consigo para entregármelo y no dejarme sin guía, estaba seguro que se lo permitiría. Aquél bastón era plegable, se podía llevar en un pequeño espacio y volver a tomar su forma original con un blandir, resistente y muy liviano, al parecer creado pro el Excéntrico Galius.
    Una semana pasada, y Galius regresó feliz a mi hogar, regresándome el bastón, con una noticia muy nueva: Éste bastón es excepcional, está hecho con un metal que no puede ser duplicado, un manitas logró preparar éste metal para que fuese un catalizador de magia, más, por tu mueca sé que no entiendes... Veamos, un catalizador es un objeto que al enfocar la energía, ésta es multiplicada sin necesidad de ser un poderoso mago o hechicero, sólo es necesario un buen canalizador que un amigo mío me enviará. Si lo deseas puedo elaborar un arma a tu elección fundiendo el metal del bastón y agregando el canalizdor para tu uso.
    Al principio me negué, pero Galius no se daba por vencido, hasta que una noche, me dio por recordar aquella estafa, aquel timo tan doloroso, que mi corazón se lleno de rabia, fui a un baúl y saqué de el aquel artefacto "atormentador" lo guardé, y marché hacia casa del Excentrico hombre, me recibió, me guío a su sala de estar, y sobre el suelo coloqué ése extraño aparato, no sabía si estaba asombrado, escuché como lo recogió y ciertos sonidos le prosiguieron hasta que por fin habló: Sabes qué ésto es falso, ¿no? ésta es una réplica muy bien hecha de un atormentador, más son pocos los que saben de ellos, los atormentadores son armas mágicas, encierran almas poderosas que poseen a quien use aquel artefacto, éstos en particular son armas de fuego o "pistolas", pocos sabemos como elaborarlas, y su verdadero potencial, son rápidas, efectivas y necesitan de alguien que comprenda su uso... Pero a todo ésto ¿Por que me la has traído?
    Para mi éso fue lógico, quería que usara el metal de mi bastón para que creara un "atormentador" más tras discutir me dijo que éso era imposible, más que el podría elaborar una pistola mágica puesto que ya tenía el canalizador hace ya dos días, accedí y le dejé las cosas necesarias, el me obsequió aquel bastón plegable, para no dejarme más ciego de lo que estaba.

    Bien, siento que mi vida ya se torna aburrida, así que saltaremos un poco en los recuerdos, Galius terminó el arma en dos semanas, me la entregó diciendo: Logré hacerla lo más parecida a ése atormentador de tinieblas, ésto es algo burdo para toda la ingeniería que he hecho, más sigue siendo una obra maestra. Así que si deseas saber como activar la Perla Kzu, que es su canalizador, busca a Kiba, él te vinculará a ella....

    Ya no les aburriré más, aún hay más de mi que ha pasado éste ultimo año, cómo me encontré con Kiba, que es la Perla de Kzu, y cómo es que está ligada a mi...

    Dante sin más, en un blandir de mano, un bastón se estiró, tomó su tamaño correcto, y se marchó caminando hacia los muelles sufokianos

    Inm
    Sacrógrito - Rango 1 - Sádico
    Sacrógrito - Rango 1 - Sádico

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    Ficha
    Raza: Sacrogrito
    Primera habilidad: Locura
    Segunda habilidad: Dominio

    Re: [RP]Dante...

    Mensaje por Inm el Jue 16 Mayo 2013, 8:12 pm

    ¡Hey! ¡Hey! ¡No te vayas! La historia está interesante...

    -El sacrógrito suspiró inm-conforme.-

    Con lo genial que se estaba poniendo la historia...
    Y tenía ganas de que describiera más a la sadida. Se escuchaba apetecible, mordible, comestible... pero en fin.

    Ciego, mañana regreso, quiero saber más.

    -Dicho esto y tras sentarse, sonsacó un chocolate y lo desnudó con destreza.-

    Con una historia, cualquier dulce sabe mejor.

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    Re: [RP]Dante...

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