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Información.

Año: 640
Mes:
Augusto
Época:
Primavera.

~General~
Paz General. La última crisis, causada por Servant el Demonio, fué resuelta gracias al valor de esos ebrios en los que nadie creyó cuando partieron de Amakna.

~Astrub~
El acceso vuelve a estar disponible para la ciudad, y a toda persona que entre se le regala una buena cerveza, cortesía del buen Tek.
Estado actual: Reconstrucción calmada de los daños recibidos en la ciudad. Los habitantes canturrean alegremente y se ponen al día con los sucesos.

~Amakna~
Paz general.
Estado Actual: Los tiempos de cosecha se acercan por los pastizales, y a buena hora, pues las personas ansían comer un tazón de avena sin temer que un Demonio lunático les robe el Alma.

~Bonta~
Paz general. Las obras han acabado y Bonta vuelve a estar totalmente operativa.
Estado Actual: Los ciudadanos ya caminan calmadamente sus calles, y el comercio se reanuda con gran fuerza. La temporada de Jalabol comienza y los equipos se preparan para los torneos.

~Brakmar~
Reparaciones, todo habitante con brazos y piernas ilesas debe colaborar con la reconstrucción de Brakmar. Quién se niegue recibe un latigazo y un envío a los calabozos, que han quedado intactos.
Estado Actual: Las personas regresan a la ciudad tras haber sido evacuadas. Muchos admiran la hermosa decoración que el Demonio dejó en el centro. Se oye gritar al líder de las tropas Brakmarianos todos los días, sin alegría alguna.

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    [Solitario] El Viaje sin regreso

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    Haid
    Feca - Rango 1 -Pastor
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    Fecha de inscripción : 08/08/2011
    Edad : 20

    Ficha
    Raza: Feca
    Primera habilidad: Principe de Necum
    Segunda habilidad: Vampyro

    [Solitario] El Viaje sin regreso

    Mensaje por Haid el Jue 11 Ago 2011, 1:15 pm

    Eran las dos de la mañana, hacía un frío espeluznante y la marea estaba alta. Los chicos del barco solían decir que era un lugar tranquilo, pero vi que se trataba de un lugar donde las apariencias engañan, en ese puerto, podía oler algo, algo muy grande.

    -------------------------

    L
    as olas golpeaban duramente mi barca y la llevaban hacia donde ellas quisieran, pudiendo llevarla hacía otro lugar, o llegar a unirla en aquel mar que de día parecía el mas lindo de todos, pero de noche, era la piscina de Rushu.

    Mi miau me decia "Meow" cada momento, como si fuera a venir algo duro para nosotros o como si alguien nos persiguiera y olfateaba, yo sentía un enorme olor a cuerpo muerto, como si el demonio lo controlase desde el otro mundo, o como si el fuera el demonio.

    La suerte corrió a mi lado esta vez, ya estaba en el puerto con mi pequeña canoa, tristemente, no había nadie, y supuse, que en esa noche no tendría sangre fresca...

    ----------------

    Seguí caminando hacia el occidente, me encontré con un no común personaje de ese lugar, Usaba un sombrero Grande y tenia una espada en su espalda, su ropa era fina, pero tenia un olor a sangre muy fuerte, mi mente se nublo, y me dio dolor de cabeza... El sujeto me miraba con sus ojos verdes, no me quitaba la vista de encima, acerque una mano a mi cabeza, y la otra estaba en mi bolso...

    -PUFF- Desaparecí.

    Las sombras a un hombre detrás del otro, con una daga en su cuello... No, no era yo el que tenia la daga en las manos.

    -Dime, ¿Porque hueles a sangre? - Me pregunto el extraño que según su olor, y su forma de hablar, era un... Humano.

    -Eso no te importa, y no es problema tuyo- aun con la mano en mi bolso, y en mi mano, estaba mi arma.

    Hubo un segundo de silencio, hasta que el joven me soltó y dirigió estas palabras a mi.

    -Te dejare vivir esta vez, pero si te vuelvo a ver en estos lares, te matare sin pensarlo - Dichas palabras con un aire de despreocupación. El joven me dio la espalda y se fue caminando lentamente.

    Las sombras de nuevo, interpretaron lo mismo, Uno con una daga en el cuello del otro, pero esta vez, era yo...

    -Supongo que hoy tendré un rico festín- Le muerdo, en su sangre estaba un sabor delicioso, pero aquel sabor dulce era el toque de veneno que tenía, aquella cosa que se la dabas a un Maxilubo, y caía.

    Me sentí mareado en ese instante, solté mi arma, mi cuerpo se paralizo, dejándome inmóvil, y con un dolor en las venas.

    -Hijo de...- Todo se veía nubloso, mis piernas empezaron a tambalearse de tal forma que caí como un tonto, mis ojos se cerraron, el joven metio su mano en mi bolso, quitandome mi arma y decía , -tranquilo, nos veremos pronto...-

    ------------------

    Por mi cabeza corrieron varias cosas, alucinaciones, y cosas de ese estilo, no estaba dormido, pero no podría abrir los ojos, tampoco escuchar, aquel veneno me había contenido, solo con un pequeño golpe en el corazón perecería, sentí como me arrastraban por unas tierras áridas y duras, sentí como las rocas me golpeaban, y el dolor se trasladaba por todo mi cuerpo, Aquello era horrible, me sentía cada vez, mas débil, aquel veneno me consumía lentamente.

    Hubo un momento en que nos detuvimos, ¡¡ Aquí era!!, el dichoso lugar, la caverna, o el escondite de aquellos enemigos, sentí que las sucias manos de un carnicero me desataban y me ataron de nuevo, pero esta vez en la pared, que estaba llena de piedras puntiagudas.

    Poco a poco, fui recobrando los sentidos, el primero fue el tacto, sentía como mis heridas curaban, como mi sangre corría. El segundo fue el Oído, Oía las palabras de los desgraciados aquellos, el gemido de las ratas que estaban en los subterráneos, los pasos, todo... El tercero fue el gusto, el sabor de mi propia sangre que estaba en mi boca, aquel sabor agrío, sintiendo la garganta seca, mis instintos aumentaban, en mis pensamientos pedía levantarme. El cuarto fue el olfato, olí toda la sangre, todo el olor a rata muerta, a cuerpos muertos, cadáveres, sin duda, felicito a todos estos hombres, habían hecho un enorme trabajo, sentí el olor de los cuerpos, y el olor agudo de el carnicero, que olía a todo, menos a flores.

    El quinto y ultimo sentido que retome, fue la vista, en ese momento mi apariencia empezó a cambiar, mi cara estaba en un estado, que si fruncía mas el ceño, podría quedarme sin cara, y grite estas palabras:

    -¡¡¡ SACADME DE AQUÍ!!!-

    Aquellos hombres me miraron con una cara sádica, el viejo tomo su cuchillo y me apunto, en cambio el joven tomo mi bola de metal, y activo su mágico poder, el cual, puede darme una dura batalla, hasta... acabar conmigo.
    -----------------------

    El viento soplaba fuerte, y los tornados las cuerdas que ataban a Haid en la pared se iban rompiendo poco a poco, En la cara de los sujetos, se veía una preocupación en aquellos ladrones, esperando a que la cuerda se rompiera, esos segundos fueron muy lentos, parecían minutos, hasta que...

    -SPLAT- se rompió la soga.

    Aquel sonido fue una aclaratoria, eso significaba, La batalla comienza...

    ----------------

    El joven uso la habilidad de mi arma, convirtiéndola en una lanza, clavándomela en el pecho, bastante sangre se derramó, y Me asuste bastante..

    -¡¡MIERDA!! - Pensé que estaba muerto, Mil años de vida y se acababan por una gran estupidez, no podía creer eso.

    Hasta que me di cuenta, que El arcoirtron había caído en mi hígado, no en el corazón, tome la lanza, la saque de mi cuerpo muerto e intente incrustarle esa cosa al enemigo en el corazón, pero una coraza de el me la repeló, haciendo que se partiera en dos pedazos.

    El carnicero me lanzaba cuchillos, que no me hacían daño, sus hechizos, no tenían nivel ante mi.

    Levante mis manos, y una aura de varios colores me rodeaba mi cuerpo, toda la sala se lleno de aquellos colores, Apunte mis manos hacia ellos, y el poder salio sin saber como hacerlo, destruyendo la coraza que los defendía, y traspasando al carnicero...
    -------------

    La sombras reflejaban al cuerpo del carnicero en el suelo, y su sangre derramándose por todos lados, las lagrimas de el joven cayeron sobre el, y dio el juramento mas grande... De toda su vida.

    -¡¡¡DESGRACIADO!!!- Gritó mientras tomaba su espada -¡¡ERES UN JODIDO DESALMADO!!!-.

    Yo me arregle el cabello mientras el me gritaba, cuando termine de hacer eso le aclare su duda.

    -Mi alma ya se la llevo el Diablo, no tengo necesidad de amar o de hacer cosas buenas- le respondí relajadamente- Es hora de que acabe contigo, gusano.-

    Lo tome de el cuello de su camisa, y lo lance hacía la puerta, reventandola, pero esta vez el fue mas astuto, y creo un glifo de inmovilización, el cual hizo que el suelo se volviera como zarzas no nos dejaba caminar, me cubría, junto al cuerpo muerto, y la enorme espada que dejo en el suelo.

    -Juro matarte hijo de...- Levanto su puño, e hizo que el fuego nos cubriera con un glifo flamígero, escapando sin ningún arma en sus manos.

    --------------
    Al paso de media hora, los glifos se desvanecieron, dejándome el paso libre.

    Me acerque al cuerpo sin vida, saboreé su sangre, -Puaj- Ya estaba fría, era horrible, tome el enorme cuerpo y lo lance para afuera, estaba al punto de largarme de ese lugar, pero... vi a la espada, Era una espada enorme, como de un metro y medio, con el nombre "Revelion" en su mango, con una navaja gruesa y filosa, podría cortarme sin darme cuenta, puntiaguda, sin duda, una de las mejores espadas que he conseguido en mi vida.

    La tome, y en la salida encontré la vaina para guardarla, me la puse, tenía una fragancia a flores, por fin, un rico olor entra en mi nariz.

    ---------------------------

    Fui a la puerta, y al salir, me di cuenta que no estaba en Amakna... Un paisaje desértico y árido, Me habían llevado hacía las tierras descralizadas, Mire a los lados, y vi cerca a la oscura ciudad de Brakmar, Allí reposare unos días y después me iré, a lo que venga.

    Haid
    [b]


    Última edición por Haid el Vie 12 Ago 2011, 8:10 pm, editado 1 vez (Razón : Final.)

      Fecha y hora actual: Jue 22 Jun 2017, 10:40 pm